Buenos días a todos. Hoy quiero dedicar este correo a un activo del que hemos hablado largo y tendido durante los últimos trimestres: el oro. Siempre os digo que el metal amarillo funciona como el gran termómetro de la desconfianza hacia los bancos centrales y de la irresponsabilidad fiscal secular, pero ni siquiera el refugio por excelencia se libra de purgar sus excesos cuando la subida ha sido vertical y con mucho especulador. Y el movimiento de estas últimas semanas merece que nos detengamos a analizar dónde estamos exactamente.

Fijaos en el cambio de guion. El oro acaba de borrar todas las ganancias que acumulaba en 2026 y ya cede un -6% en el conjunto del año. De terminar el ejercicio en terreno negativo, se rompería una racha impecable de tres años consecutivos con rentabilidades superiores al +10% anual. Si recordáis, a finales de enero el metal marcaba máximos históricos tras haber multiplicado su precio por más de tres desde los mínimos de septiembre de 2022 (acumulando un avance del +227,6% en ese tramo). Nueve meses después de tocar techo el 29 de enero de 2026, la cotización acumula un recorte del -24,3% desde máximos y cotiza ya por debajo tanto de su MA50 como de su MA200. Incluso el intento de rebote que vimos desde los mínimos de julio se ha quedado sin gasolina, devolviendo prácticamente todo lo recuperado.

Evolución del precio del oro desde comienzos de 2025, reflejando la caída del -24,3% desde los máximos de enero de 2026 y la pérdida de las medias móviles de 50 y 200 sesiones.
Evolución del precio del oro desde comienzos de 2025, reflejando la caída del -24,3% desde los máximos de enero de 2026 y la pérdida de las medias móviles de 50 y 200 sesiones.

Cómo se comporta el oro en mercado bajista frente a la bolsa

Con el oro oficialmente de vuelta en territorio bajista, conviene levantar la vista y comparar cómo se comportan históricamente sus ciclos frente a los del S&P 500 desde 1976 (año clave porque justo el ejercicio anterior el Congreso estadounidense derogó la prohibición de que los ciudadanos privados poseyeran oro). Para medir ambos activos con la misma vara, aplicamos el criterio clásico de mercado: un mercado alcista exige un rally de al menos un +20% tras una caída previa del - 20%, mientras que un mercado bajista se activa con un retroceso de al menos un -20% después de haber subido un +20% o más.

Cuando ponemos los gráficos en escala logarítmica desde 1976 uno frente al otro, la diferencia visual salta a la vista. En el caso del oro, las franjas rojas (mercados bajistas) ocupan una proporción enorme del calendario, dejando mucho menos espacio entre lo que dura una fase alcista y lo que dura su posterior digestión bajista.

Ciclos alcistas (verde) y bajistas (rojo) del oro en escala logarítmica desde 1976, donde se aprecia la prolongada duración de sus fases correctivas.
Ciclos alcistas (verde) y bajistas (rojo) del oro en escala logarítmica desde 1976, donde se aprecia la prolongada duración de sus fases correctivas.

Por contra, si observáis la misma serie histórica para el S&P 500, el mapa es abrumadoramente verde. En renta variable americana las correcciones superiores al -20% suelen ser eventos mucho más comprimidos en el tiempo, seguidos de expansiones alcistas que se extienden durante años. La bolsa te da sustos rápidos y violentos, pero el oro, cuando entra en fase de purga, juega a otro deporte bien distinto: el del desgaste temporal.

Ciclos alcistas (verde) y bajistas (rojo) del S&P 500 en escala logarítmica desde 1976, caracterizados por expansiones prolongadas e interrupciones bajistas mucho más breves.
Ciclos alcistas (verde) y bajistas (rojo) del S&P 500 en escala logarítmica desde 1976, caracterizados por expansiones prolongadas e interrupciones bajistas mucho más breves.

El verdadero coste en el oro no es solo el precio, es el calendario

Esta asimetría queda todavía más clara cuando pasamos de los gráficos de precios a los promedios de duración de cada ciclo. Desde 1976, los mercados bajistas cerrados del oro han durado una media de 655 días naturales (o 617 días si incluimos también el ciclo bajista actual en curso), lo que supone más del doble que los 282 días de media que tarda en limpiarse un mercado bajista en el S&P 500. Y por el lado alcista ocurre justo lo contrario: los mercados alcistas de la bolsa han durado una media de 1.812 días, frente a los 784 días del metal precioso.

Traducido a una métrica muy sencilla de interiorizar: en el S&P 500 el mercado alcista medio dura más de 6 veces lo que dura su mercado bajista medio, mientras que en el oro esa relación es de 1,2 veces. Es decir, históricamente el inversor en oro pasa casi tanto tiempo digiriendo caídas como disfrutando de subidas.

Comparativa de la duración media en días naturales de los mercados alcistas (784 vs. 1.812 días) y bajistas (655 vs. 282 días, excluyendo el ciclo actual) entre el oro y el S&P 500 desde 1976.
Comparativa de la duración media en días naturales de los mercados alcistas (784 vs. 1.812 días) y bajistas (655 vs. 282 días, excluyendo el ciclo actual) entre el oro y el S&P 500 desde 1976.

¿Y qué pasa con la magnitud del castigo en precio? Aquí está lo más curioso del análisis. Pese a esa enorme diferencia en duración, la caída porcentual media de un mercado bajista es prácticamente un calco en ambos activos: un -33,38% de retroceso medio en el oro frente a un -33,53% en el S&P 500. La diferencia es que en las fases alcistas la bolsa ha rentado de media un +198,28%, frente al +115,95% del metal. Por tanto, los mercados bajistas del oro han necesitado históricamente más del doble de tiempo para registrar exactamente el mismo daño porcentual que la renta variable. No es un desplome de pánico que limpie el posicionamiento en cuatro meses, es una sangría lenta por goteo que pone a prueba la convicción de cualquiera.

Rentabilidad media porcentual durante mercados alcistas (+115,95% en el oro vs. +198,28% en el S&P 500) y bajistas (-33,38% vs. -33,53%) desde 1976.
Rentabilidad media porcentual durante mercados alcistas (+115,95% en el oro vs. +198,28% en el S&P 500) y bajistas (-33,38% vs. -33,53%) desde 1976.
Métrica (desde 1976)OroS&P 500
Duración media de los mercados alcistas784 días1.812 días
Duración media de los mercados bajistas655 días (617 con el ciclo actual)282 días
Relación entre ambas fases1,2 vecesmás de 6 veces
Rentabilidad media en fases alcistas+115,95%+198,28%
Caída media en fases bajistas-33,38%-33,53%
Promedios desde 1976. Los mercados bajistas siguen el criterio clásico del -20%.

Radiografía histórica de los ciclos del oro desde 1976

Si desglosamos uno por uno todos los ciclos alcistas y bajistas del oro desde 1976, hay un patrón reciente que conviene tener muy presente. Fijaos en los últimos tres grandes mercados alcistas del metal (el de 2008 a 2011 con un +168,0%, el de 2015 a 2020 con un +96,1% y este último de septiembre de 2022 a enero de 2026 con un +227,6%): los tres superaron ampliamente la barrera de los 1.000 días de duración (1.012, 1.694 y 1.221 días, respectivamente).

Pero claro, la factura temporal entre medias también fue de campeonato. Los dos mercados bajistas que separaron esas grandes rachas se prolongaron durante 1.578 días (entre agosto de 2011 y diciembre de 2015, con una caída del -44,5%) y 781 días (entre agosto de 2020 y septiembre de 2022, dejándose un -21,1%). Con una mediana histórica de 592 días de caída y del -30,5% en precio para los ciclos bajistas cerrados, y llevando ahora mismo unos 168 días de corrección desde el pico de finales de enero (con un -24,9% acumulado en el punto de corte de la serie), los más alcistas en el metal cruzarán los dedos para que esta vez el ajuste no repita los tiempos de espera de la década pasada.

Registro histórico completo de todos los mercados alcistas y bajistas del oro desde 1976, con fechas de inicio y fin, variación porcentual y duración en días naturales (promedios calculados sin incluir el ciclo bajista en curso).
Registro histórico completo de todos los mercados alcistas y bajistas del oro desde 1976, con fechas de inicio y fin, variación porcentual y duración en días naturales (promedios calculados sin incluir el ciclo bajista en curso).
Ciclo del oroDuraciónVariación
Alcista 2008-20111.012 días+168,0%
Bajista ago 2011-dic 20151.578 días-44,5%
Alcista 2015-20201.694 días+96,1%
Bajista ago 2020-sep 2022781 días-21,1%
Alcista sep 2022-ene 20261.221 días+227,6%
Bajista en curso (desde ene 2026)168 días-24,9%
Últimos ciclos del oro. La mediana histórica de los ciclos bajistas cerrados es de 592 días y del -30,5%.

Análisis técnico y niveles que deciden la partida

Volviendo al gráfico de corto plazo, que al final es el que nos marca la gestión táctica del riesgo hoy, toda la atención del mercado se concentra en una única línea horizontal: el soporte de los 4.000 dólares por onza. Como veis, esa cota ya frenó las ventas en el suelo de julio y, por ahora, está volviendo a aguantar el envite en esta recta final de octubre.

Eso sí, ojo y muy atentos a lo que hay debajo si ese nivel cede. Si el oro perfora con claridad la zona de los 4.000 dólares, el gráfico presenta un vacío técnico importante (la zona de aceleración vertical que vimos entre el verano y el otoño de 2025) y el siguiente soporte relevante no entra en juego hasta los 3.500 dólares. Perder los 4.000 dólares abriría la puerta a un tramo adicional de caída del -12,5% hasta esa antigua zona de consolidación de los 3.500 dólares, lo que por cierto llevaría el retroceso total desde máximos bastante cerca de ese -33,4% que marca la media histórica de los mercados bajistas del metal.

Mapa técnico del oro desde 2025 destacando el soporte crítico actual en los 4.000 dólares y el siguiente nivel de control en los 3.500 dólares (-12,5% adicional en caso de ruptura).
Mapa técnico del oro desde 2025 destacando el soporte crítico actual en los 4.000 dólares y el siguiente nivel de control en los 3.500 dólares (-12,5% adicional en caso de ruptura).
NivelCotaLectura
Soporte crítico4.000 $Ya frenó las ventas en julio
Siguiente soporte3.500 $-12,5% adicional si se pierden los 4.000
Media histórica bajista-33,4%Retroceso medio de los mercados bajistas del metal
Medias móvilesMA50 y MA200Ambas perdidas a la baja
Niveles técnicos citados en el análisis, a finales de octubre de 2026.

¿Cómo debemos leer esto en cartera? Primero, con perspectiva y sin dramatismos: después de triplicar su precio desde los mínimos de 2022 (+227,6%), una digestión de este calibre entra dentro de la lógica histórica del activo. Segundo, con mucha disciplina: con el precio por debajo de la MA50 y la MA200, no hay ninguna prisa por coger el cuchillo cayendo mientras no veamos una reconstrucción técnica sólida. Mientras los 4.000 dólares aguanten, el escenario de consolidación lateral sigue vivo, pero si los pierde, toca tener paciencia (recordad esos 617 a 655 días de media histórica) y reservar la liquidez para vigilar la reacción en el entorno de los 3.500 dólares.


Fuentes: series históricas del precio del oro y del S&P 500 desde 1976 y gráficos técnicos elaborados con datos de mercado a finales de octubre de 2026. Los ciclos alcistas y bajistas siguen el criterio clásico del ±20%. Este artículo tiene carácter informativo y no constituye una recomendación de inversión personalizada. Rentabilidades pasadas no garantizan rentabilidades futuras.